Al contratar un seguro médico, no todas las coberturas están disponibles de forma inmediata. Esto se debe al periodo de carencia, un plazo establecido por las aseguradoras que puede generar confusión si no se conoce bien.

Este artículo explica qué es un periodo de carencia, por qué existe y cómo afecta a distintos servicios médicos. Además, ofrece ejemplos y comparativas entre pólizas para ayudarte a entenderlo y tomar decisiones con mayor claridad.

¿Qué es un periodo de carencia?

El periodo de carencia (también conocido como periodo de espera) es el plazo de tiempo que debe transcurrir desde la fecha de contratación de una póliza para que determinados servicios o coberturas puedan comenzar a utilizarse. Este concepto se aplica con frecuencia en los seguros de salud, aunque también puede encontrarse en otros tipos de contratos.

En el ámbito de los seguros médicos, muchas coberturas están disponibles desde el primer día, como consultas médicas, radiografías, ecografías, análisis clínicos (excepto pruebas genéticas), electrocardiogramas, colonoscopias o limpiezas bucales.

Sin embargo, otras prestaciones más complejas requieren haber superado un periodo mínimo antes de poder acceder a ellas. Entre estas se incluyen pruebas diagnósticas especiales como resonancias magnéticas o TAC, tratamientos como la rehabilitación o terapias respiratorias, e incluso servicios como la planificación familiar, la hospitalización o la psicoterapia.

Los periodos de carencia se miden en meses y varían según el servicio y la aseguradora. Los más habituales son:

¿Para qué sirven los periodos de carencia?

Este mecanismo es una medida de protección implementada por las aseguradoras para garantizar la sostenibilidad del sistema y prevenir el uso fraudulento de los servicios. Entre los principales motivos que justifican su existencia, destacan:

  1. Evitar cancelaciones oportunistas: impide que una persona contrate un seguro solo para acceder a un tratamiento inmediato y luego cancele la póliza tras recibir la atención necesaria
  2. Prevenir fraudes: las carencias ayudan a evitar que alguien contrate un seguro tras recibir un diagnóstico médico importante, buscando beneficiarse sin haber contribuido previamente al sistema
  3. Garantizar la estabilidad financiera del seguro: las primas están calculadas según el riesgo global del grupo de asegurados. El uso inmediato e indiscriminado de coberturas costosas pondría en riesgo el equilibrio económico de la compañía y encarecería las pólizas
  4. Controlar el acceso a servicios de alto coste: procedimientos como tratamientos oncológicos o cirugías complejas implican una gran inversión por parte de la aseguradora. Establecer carencias permite gestionar estos recursos de forma más eficiente y responsable

Características contractuales del periodo de carencia

El periodo de carencia se regula mediante una cláusula contractual, la cual debe estar claramente estipulada en las Condiciones Generales o Particulares de la póliza. Entre las principales características de esta cláusula, se destacan:

banner banner

Ejemplos de carencias de varias pólizas

CoberturasDKV ÉliteAdeslas Plena VitalAsisa Completa Mutualistas
Medios diagnósticos6 meses3 meses6 meses
Hospitalización8 meses8 meses8 meses
Intervenciones ambulatorias6 meses3 meses6 meses
Tratamiento del dolor–8 meses6 meses
Partos8 meses8 meses–

GRACIAS

por dejarnos tu contacto.

En breve recibirás nuestra llamada

¿Hablamos?

Déjanos tu número y comparamos para ti las mejores tarifas de seguros de salud.